Noches de nueva trova y bohemia: alternativas al ruido
Dulces melodías de guitarras y olor a hermandad, es lo primero que te encuentras el entrar al Taller Cé. Un caluroso “bienvenidos” prepara el ambiente para una noche de paz y armonía con un “traguito” al lado. La música de fondo resalta nuestra esencia caribeña y el público nuestra mezcla.
El Taller Cé, ubicado en la calle Robles en Río Piedras, sólo tiene un año de existencia, sin embargo, ya se ha convertido en el lugar de “jangueo” predilecto para muchos jóvenes y artistas del área metropolitana.
Este Café Teatro es escenario y casa del Taller de Cantautores Coop., y tiene presentaciones artísticas diferentes todos los días. En el lugar se presentan desde los artistas de la Cooperativa de Cantautores hasta grupos de jazz, entre otros.
Recientemente han incorporado a su oferta clases de salsa y de bomba. Las clases de salsa se ofrecen todos los martes y las de bomba todos los jueves. En este lugar hay variedad para todos los gustos y queda muy cerca la UPR.
El Taller de Cantautores surgió por iniciativa del cantautor Roy Brown y Alberto Suárez de la oficina de Promoción Cultural en los Pueblos del Instituto de Cultura Puertorriqueña (ICP), con la idea de realizar un taller para cantautores jóvenes de todo Puerto Rico en el 2001. Luego de meses de reuniones se organizó el Taller. Han grabado tres discos como colectivo y varios cantautores han grabado como solistas.
Taller Cé al principio funcionó como corporación sin fines de lucro en la cual los cantautores miembros desarrollaron propuestas que fueron endosadas por el ICP y la Oficina de Asuntos de la Juventud. Sin embargo, fue por la motivación del cantante Danny Rivera y el productor musical Papo Gely que los integrantes del Taller decidieron utilizar la estructura cooperativista para sufragar los gastos de los discos y llevar su arte a otro nivel.
Hace un año decidieron abrir el Café Teatro para que sirviera de sede de su trabajo. El 1ro de octubre celebraron el primer aniversario por todo lo alto: cerraron el tránsito de las calles Robles y Brumbaugh para celebrar La Fiesta del Taller con diferentes presentaciones artísticas en varios establecimientos.
El Taller Cé en principio pretendía ser un pub alternativo, pero terminó siendo necesario para el amante del arte y el buen ambiente.


